En el año 2008, contacté a Marco Mendoza, viejo amigo y novel productor, y decidí hacer algo que tenía pendiente: expresar lo que pude. En una habitación, improvisamos un estudio y comenzamos una aventura de muchos meses. A finales de 2009 presenté Preguntándome si todo fue realidad, mi primer disco. Di algunos conciertos, fueron geniales; y el disco está siendo descargado desde muchos países, lo cual brinda felicidad.
Hoy, dos años después, en el mismo rumbo, exactamente bajo la misma modalidad, les entrego Aurahuá, mi segunda producción. Continuaré esta senda, que estoy seguro me llevará –nos llevará- a buen puerto.
Aurahuá es un distrito en las alturas de la sierra, en la cabecera de una cuenca, donde casi no existe presencia de gobierno; donde persiste –a pesar de ello- un mestizaje no consensuado; donde tristemente las personas cada vez conocen menos los saberes locales/ancestrales, pero tampoco acceden a lo que llaman “modernidad”; casi nadie sabe el significado de Aurahuá, pero algunos sabios del pueblo creen descifrar, recordar, que significa amanecer. Yo también quiero creerlo así.
Si tú también, difunde todo lo posible cada mensaje de estos trabajos.



